El turrón de mazapán: una tradición de Jijona
En Jijona, el Turrón de Nieve es sinónimo de mazapán. A diferencia de los turrones que usan almendra tostada, aquí la almendra se pela, se deja cruda y se muele hasta conseguir una pasta fina y sedosa. El resultado es una textura completamente diferente — suave, untuosa y que se deshace en el paladar — con el aroma fresco del limón y el toque especiado de la canela.
La almendra repelada cruda: la clave de su textura
No tostamos la almendra. La pelamos y la molemos en crudo — y esa decisión lo cambia todo. A diferencia del resto de turrones del catálogo, donde la almendra siempre se tuesta, aquí el proceso es el opuesto: almendra cruda, sin calor, que aporta una textura más suave y sedosa, con un sabor más delicado y neutro que permite que el limón y la canela brillen.
Limón y canela: el alma del mazapán de Jijona
La ralladura de limón aporta frescura y un toque cítrico que equilibra la dulzura del azúcar. La canela molida añade ese punto especiado y aromático que convierte cada bocado en algo memorable. Juntos crean el perfil de sabor más característico del mazapán de Jijona.
Una armonía perfecta de ingredientes
Almendra nacional repelada cruda. Sin tostar. Molida hasta conseguir esa textura sedosa y cremosa que distingue al turrón de mazapán de todos los demás.
Azúcar. El endulzante que equilibra el limón y la canela sin enmascarar el sabor delicado de la almendra cruda.
Ralladura de limón. El toque cítrico y fresco que define el carácter de este turrón.
Canela molida. El aroma especiado que completa el perfil de sabor más tradicional del mazapán de Jijona.
Sin miel. Sin huevo. Sin colorantes. Sin conservantes artificiales.